La soledad
Han pasado años que no escribo nada coherente.
Solia escribir poemas, tonterías de niños, versos de amor y desamor, de palomas y cielos nocturnos, de encantos y desencantos.
Solia escribir mis aventuras infantiles, que pasaron a convertirse en experiencias juveniles; en tan poco tiempo, que olvide que hasta el tiempo es relativo.
Te conocí hace tantos años ya que no recuerdo como habría sido mi vida si no estuvieras en ella. Creeme va mas alla de simples declaraciones cursis o de simples sentimientos sin sentidos, dichos con la efervescencia del momento.
Va mas alla de simples palabras sin sentido, soltadas al viento y muertas incluso antes de desaparecer en los rincones de tu cerebro.
Mi vida era una nube sin forma, exactamente por que te conoci; curiosamente el mismo año es que mi inexperto y nada eficiente conciencia tomaba conocimiento de la realidad y empezaba a materializar mi memoria. El mismo año, del cual tengo mi primer recuerdo.
Viniste a la par con mis recuerdos, y formas gran parte de ellos. Mi mejor amigo, mi unico compañero, mi confidente, hermano y oponente.
Construimos juntos memorias invaluables; me enseñaste a ser como soy y como no queria ser. Lo hermoso de ser uno mismo y lo agotador que es ser siempre lo que los demás esperan. Me enseñaste a cuidar, a mentir, a vivir.
Destruimos sueños y construimos vivencias, simples cosas, como compartir un mismo postre, como dormir abrazados, como buscar formas a las nubes, como inventar nuestro propio idioma, como probar nuestras lagrimas, como matarnos de risa por chistes tontos.
Tu buscabas animales para mi y yo buscaba flores para ti, tu siempre buscando mi sonrisa y yo siempre regalándotela. Tu conmigo y yo contigo.
Tantos años de aprender a vivir juntos, que cuando la separación se dio, no supimos vivir separados. Tantos errores, mentiras y medias verdades que nos mataron. A ti en cuerpo y a mi en alma.